
El aceite de almendra, extraído por presión de la semilla, se ha utilizado desde hace milenios para mejorar la apariencia y el estado general de la piel, especialmente en casos de sequedad, deshidratación o escamación.
Debida a su variada composición el Aceite de Almendras Dulces, es ideal para tratar un gran número de trastornos cutáneos tales como la deshidratación, las irritaciones y los picores. Mantiene la piel joven y sana.
El Aceite de Almendras Dulces, es recomendable durante el embarazo, ya que da elasticidad a la piel y así previene la aparición de estrías
El aceite de almendras Dulces proporciona elasticidad a la piel, dejándola hidratada, nutrida y suave. Es muy utilizado en el tratamiento de masajes por sus propiedades emolientes y antiinflamatorias, y por su capacidad para suavizar la piel.
Lubrica y protege la piel desgastada o escamosa, y es muy adecuado para problemas de irritación y alergia ya que produce efectos calmantes.
Previene y repara estrías y arrugas, y es óptimo para aplicar en pieles muy sensibles como la de los bebés.
Hidrata y nutre la piel en profundidad, retrasa la aparición de arrugas, así como previene la formación de estrías.
Contiene proteínas, minerales, vitaminas A y B y azúcares, así como Triglicéridos, que favorecen la renovación de la fase grasa del manto hidrolipídico de la piel.
Los cabellos dañados y sin brillo, también se pueden beneficiar con el aceite de almendras dulces.
Extender dos cucharadas de aceite de Almendras Dulces uniformemente sobre todo el cabello y mantener cubierto con una toalla. Dejar actuar durante unas horas y aclarar abundantemente. Después lavar el cabello con el champú habitual
Presentación: Envase dosificador de 250 ml.